Etiquetas

, ,

El mundo de los sueños es algo intrigante y misterioso, pero para Janie Hannagan es su más grande problema.

Lisa McMann nos presenta a la hermosa Janie, ella es una chica muy independiente, que asiste a la preparatoria y cuenta con solo una amiga sincera e incondicional, Carrie bueno solo hasta que alguna chica popular la llama.

El don de Janie o como ella lo llama, su maldición, consiste en poder entrar en los sueños de cualquier persona, solo que es contra la voluntad de Janie. Cuando ella es atrapada por un sueño, Janie queda cegada y es absorbida completamente por su habilidad.

No todos los sueños son bonitos.

Para Janie, de 17 años, ser absorbida dentro de los sueños ajenos empieza a ser aburrido. Especialmente los sueños de caídas, los de estar desnudo sin que nadie se de cuenta, y los sexuales. Janie ha tenido suficiente fantasía para toda una vida.
No puede contarle a nadie lo que hace: no la creerían, o aún peor, creerían que es un bicho raro. Así que vive al límite, maldita por una habilidad que no desea y que además no puede controlar.

Y entonces cae dentro de una horripilante pesadilla, una que la asusta hasta la médula. Por primera vez, Janie es más que un testigo en la retorcida psique de otro: es una participante…

Es muy impactante el saber con detalle la forma en que el don de Janie funciona, así como las repercusiones físicas que eso tiene literalmente en ella, es también un poco traumatizante pero al mismo tiempo es relevante en cuanto al desarrollo personal de Janie.

Dentro del drama también hay chicos, ya que no pueden faltar para crear conflictos; así que el modo en que Cabel  Strumheller, es introducido en la vida de Janie es verdaderamente lindo. Primero ella le da un aventón y luego es el quien le devuelve el favor, lo cual me parece súper tierno, un primer acercamiento, sincero, honesto y totalmente puro.

Y por otro lado estar dentro de las pesadillas de Cabel no es para nada lindo, ni romántico, aun así Janie y Cabel lo gran complementarse. Su romance está muy fuera de lo ordinario y su relación es muy madura, aunque ambos son tan solo chiquillos de preparatoria, pero sus situaciones familiares y sus circunstancias los han hecho madurar antes de tiempo.

Como siempre en cada libro, termino sufriendo con los personajes, me enoje cada vez que se peleaba por las más ridículas cuestiones; pero ame cada línea de dialogo donde Cabel está dispuesto a dejar su único trabajo y sustento, tan solo por poder estar finalmente con Janie, fue realmente un acierto dentro de la línea dramática de la historia.

Janie y Cabel son una pareja única, me recordaron a Clare y Henry de la novela de Audrey Niffenegger “La esposa del Viajero del Tiempo”, ya que ambos se logran complementar a la perfección. La pareja deja varias incógnitas así que tuve que continuar la serie y leer Fade.

C’ya
Lorelay