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Realmente no se ni como llego este libro a mis manos, pero como siempre una vez que lo comencé no pude detenerme hasta verle la última página. No es el tipico libro de romance, no es de autoayuda, no es para gordas y no es para flacas, pero aun así logra uno identificarse con la protagonista.

Hayley es de Santa Monica California, pero que no llena el perfil de cualquier chica californiana, ya saben, con boobjob, nosejob, buttjob, brainlessjob😄 ok ese último me lo invente, y hay más silicón en ellas que en el mismísimo Silicon Valley, ella por el contrario es llenita, pálida, cabello rizado, sin ninguna cirugía plástica en su historial médico y con la gran maldición o bendición de tener la cara bonita, de ahí el nombre del libro.

 

 

Ella vive con sus padres, y su madre se encarga de hacerla entrar en razón sobre su peso con cada palabra que sale de su boca, a cada segundo del dia y de la noche por que no! Hayley no se preocupa por su peso, y lidia con la preparatoria como mejor puede; hasta que sus papas deciden darle un respiro y la mandan a Italia para sus vacaciones de verano.

Ella va con una meta autoimpuesta en su mente, la cual ella está segura no cumplirá, bajar de peso o en el mejor de los casos al menos no subir más, toda la experiencia de estar en un país extraño con personas que no son su familia la aterra pero al mismo tiempo la impulsa a tomar las riendas de su vida, a hacer cambios en ella, aprende a experimentar ese país extranjero, al final termina enamorada de todo y de todos, pero especialmente de Lorenzo quien logra ver en ella que no es solo una cara bonita sino una persona hermosa completamente de la cabeza a los pies.

Es una historia realmente linda, ligera, 100 por ciento veraniega, yo la leí en un solo día, el libro está realmente corto y la historia es bastante entretenida, me reí mucho de sus ocurrencias y de las cosas que le pasan todo porque no encaja en Santa Mónica. Seguro, seguro, no te aburres.

C’ya

Lorelay